La política murió de un tumor de soberbia que se le metió en el corazón.

 

(Las cosas por su nombre)

 

Evito siempre hablar de política, porque no he logrado entenderla del todo, pero hoy no puedo. Es que hoy Chile se despierta con otro bochorno, no sólo de la Nueva Forma de Gobernar, sino de la política que hemos dejado que se construya, o construido, que es lo mismo.


Entre Virgencitas, y mujeres que se van a la playa dejando sus hijos al cuidado de los jardines del estado, guías del sexo censuradas, subnormales que no te venden la Pizza, y Ministros al rescate que tratan de liderar desde la tristeza y la desesperanza.  Y sin olvidar  como antaño cuando los ministros votaban con la licencia de conducir, o aquellos que se denigraban por teléfono, se grababan y luego daban a conocer vía un Claro empresario y que hoy están juntos felices en los poderes de nuestros gobiernos, de los diputados Koala, o de el CiberCafé más grande de Chile que se lama congreso, donde es posible ir a mirar mujeres, arreglar discursos políticos, y no sólo es gratis, sino que te pagan por ello, o diputados que no andan muy rápido por la 68 sino que vuelan muy bajo y que terminan insultando a Carabineros, o presidentes que simplemente no cumplen sus promesas  de vender y no pasa nada, o tantos otros que desde el poder han mostrado su peor cara (de todos lados, el que esté libre que se de con una piedra en el pecho, con eso basta), y que parece que nuestra frágil memoria está llena de Fiebre del Baile, Primer Plano, Kike21, o Yingo. 

¿Da rabia? mucha.

Da rabia que no hayamos podido demostrar que el país no se merecía esto, que las soberbias y ambiciones de las cúpulas de los partidos no dejaron renovar las caras y las nuevas intenciones.

Que al aparato estatal le falten recursos para hacer lo que tenga que hacer y le sobran para hacer lo otro y mantener durante mucho tiempo a gente que no debería haber estado.  Si alguien se molesta, estoy dispuesto a argumentar con hechos. También fui cómplice y me arrepiento profundamente.

También da rabia no haber golpeado más fuerte la mesa y habernos sumado al final (hay que reconocerlo, nobleza obliga).

Yo he visto morir gente en política, que era buena en lo que hacía y sobre todo tenía buenas intensiones,también he visto morir gente en sus camas cesantes vendettas políticas.

No nos riamos, no logramos demostrar que éramos mejores, porque quizás no lo éramos.

No nos riamos  porque la gente prefirió esto que tienen hoy,  al estanco que produjo la modorra de a quienes se les habían agotado las ideas pero no las ganas de poder.

No nos riamos, porque esa misma soberbia la hemos visto en la otra trinchera, que fue nuestra.

Pero sobre todo no nos riamos, porque lo que está en juego no es el equilibrio político, ni una porquería de juego de poder, sino el futuro de nuestro país, ese país que le entregaremos a nuestros niños.

CHILE DESPIERTA POR FAVOR… AUN PUEDES SER GRANDE.

Comentarios

  1. Me siento tan responsable y cómplice como tú... y compruebo que no fué por ésto que luché cuando tenía 20 años...
    Estoy despertando tarde... como muchos me dormí en los laureles y no puedo evitar estallar en llanto, haz logrado hacer algo que hace rato no podía hacer por mi misma...
    Pero hay que levantar la cabeza y seguir adelante.
    Gracias por el remezón.

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  2. Mónica, si lo que hagamos nos remueve lo suficiente, el objetivo se habrá cumplido.
    Gracias por tu comentario

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  3. Buen artículo
    Valoro tu sinceridad, reconocimiento y mirada crítica, que es la que todos deberíamos tener.
    Debemos tener presente que los de ayer hoy no somos los mismos y que el país que al final resulta es el que construímos entre todos. No podemos seguir con la idea de un país futuro con las ideas de ayer.
    Al igual que a tí, me da rabia que no tengamos memoria política colectiva y que en cada elección optemos por aquellos que las cúpulas políticas nos dan como opciones, sin tener reales alternativas de cambio. Siempre es más de lo mismo.
    Como sabes, prefiero un estado pequeño y alternancia en el poder, para que no se llegue a sentir propiedad del gobierno. Prefiero los problemas que origina un nuevo gobierno a la continuidad sin ideas.

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  4. Querido José, es un honor que me comentes. La verdad y lo hemos discutido, son las diferencias. Y lo del estado pequeño... bueno, yo no sé, me gusta uno que funcione, pero en el corto y largo plazo. Elpan para hoy y el hambre para mañana no me bastan.

    Un gran abrazo.

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  5. Ante tu articulo, mucho que decir. es cierto: la gente prefirio lo que ahy ahora y en ese preferir se olvido todo lo vivido en esos años aciagos y la memoria quedo relegada a un segundo o tercer plano, debido a las promesas de una vida mejor.
    Han transcurrido casi 6 meses y observo que todo continua igual,y, en algunos casos, peor.
    Quizas este sea el momento de aprender a cuidar lo logrado con tanto esfuerzo.
    Saludos

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